jueves, 29 de mayo de 2014

Suplementación mineral.



Figura 1. Rebaño de bovinos consumiendo alimento concentrado en comederos.

En América Tropical se han reportado resultados satisfactorios en la reproducción del rebaño simplemente por la práctica de sustitución de la sal común o ganadera por un suplemento mineral completo. Los porcentajes de pariciones en diversas regiones tropicales del mundo tuvieron incrementos desde 10 al 50% (McDowell y col., 1984), los abortos disminuyeron de 10 a menos de 1% (Miles y McDowell, 1983), mientras que en un estudio realizado por Botacio y Garmendia (1997) demostraron como la suplementación mineral aumentaba las ganancias de peso en novillas, además de incrementar las preñeces y disminuir el intervalo parto-concepción y el número de abortos (Cuadro 1). Pérez (1999) comprobó, como la suplementación mineral, acompañada de la semilla de algodón, durante los últimos 90 días de gestación mejoraba los índices reproductivos en vacas de doble propósito.

Figura 2. Rebaño especializado lechero consumiendo heno de buena calidad en instalaciones.

Cuadro 1. Causas nutricionales de infertilidad.

De tal manera que la forma más práctica de garantizar un comportamiento reproductivo adecuado de las hembras reproductoras es garantizarles una alimentación adecuada en el periodo alrededor del parto y durante el crecimiento para impedir cambios de peso y condición. Por otro lado, si el pasto es de buena calidad no se necesita invertir fuertemente en suplementos minerales. Sin embargo, si el forraje no es de buena calidad es obligatorio utilizar un suplemento mineral de buena calidad en todo el rebaño durante todo el año. (Chicco y Godoy, 1996).

Bibliografía.

BOTACIO, R. y J. GARMENDIA. 1997. Efecto de la suplementación mineral sobre el status mineral, parámetros productivos y reproductivos en bovinos a pastoreo. Arch. Latinoam. Prod. Anim. 5 (Supl. 1): 245-247.

CHICCO, C.F. y S.GODOY. 1996. Estrategias para la suplementación mineral de los bovinos de carne a pastoreo. En: D. Plasse, N. Peña y R. Romero (Eds). XII Cursillo sobre Bovinos de Carne. Universidad Central de Venezuela. Facultad de Ciencias Veterinarias. Maracay, Venezuela. pp. 27-43.

GARMENDIA, J. 2000. Los minerales en la reproducción bovina. En: X Congreso Venezolano de Zootecnia. UNELLEZ-Guanare, Venezuela. pp.185-186.

McDOWELL, L.R., J. CONRAD, G. ELLIS, J. LOOSLI. 1984. Minerales para rumiantes a pastoreo en regiones tropicales. Departamento de Ciencia Animal. CIAT. Universidad de Florida y Agencia de los EUA para el Desarrollo Internacional. Boletín. 90 p.

MILES, W. y L.R. McDOWELL. 1983. Mineral deficiencies in the llanos rangeland of Colombia. World Animal Review 46:2.

PÉREZ, N. 1999. Efecto de la suplementación en preparto con semilla de algodón y una mezcla mineral sobre el comportamiento productivo y reproductivo en vacas de doble propósito. Tesis de Magister Scientarum. Postgrado de Producción Animal. Facultad de Agronomía y Ciencias Veterinarias. UCV. Maracay. 73 p.

Suplementación para mejorar la reproducción.




Figura 1. Rebaño de especialización de carne de la raza cebuina entre adultos y crías consumiendo complementos minerales en comederos.

La disponibilidad de nutrientes asociadas con la oferta forrajera y época de las pariciones debe ser el instrumento a considerar en la aplicación de cualquier programa reproductivo. En la gran mayoría de las explotaciones ganaderas no se logra sincronizar el momento en el cual se presentan los máximos requerimientos de los animales al momento cuando los forrajes poseen las máximas ofertas nutricionales. Es por ello que en muchas ocasiones es necesario acudir a los programas de suplementación alimenticia.

Se justifica la suplementación debido a que existen numerosas deficiencias nutricionales en las forrajeras tropicales naturales o introducidas. Estas deficiencias son muchas, tanto en calidad (desbalance de nutrientes, relación energía-proteína, macro y microminerales) las cuales limitan la digestibilidad y el consumo voluntario, como en cantidad por baja oferta de la biomasa forrajera durante la época seca y en la que no se alcanzan a cubrir los requerimientos animales (Garmendia y Chicco, 1988).

La suplementación se recomienda en las siguientes circunstancias:
  1. Cuando la oferta forrajera es de baja calidad (baja proteína y minerales).
  2. Cuando existen limitaciones energéticas durante los periodos preparto y postparto, dado que un balance energético negativo antes del parto afecta la condición corporal del animal y en el postparto influencia la secreción hormonal, esenciales para el reinicio de la actividad cíclica reproductiva.
  3. Cuando se tiene un bajo aporte de proteína en la dieta, esencial para una adecuada tasa de preñez en vacas y novillas.
  4. Cuando se tiene animales que no han culminado su crecimiento y están gestantes para garantizar la viabilidad del becerro y el reinicio de los ciclos reproductivos postparto.
  5. Cuando se tiene vacas lactantes que pierden rápidamente peso y condición corporal y se encuentran en una época critica de limitación de forrajes (verano).
  6. Cuando en la dieta el contenido de fósforo es menor a 0.20 % ya que se afecta el consumo voluntario y la fermentación ruminal de la materia seca, causando desbalances en la producción de gases ruminal y de proteína microbiana, afectando la reproducción.
Bibliografía.

GARMENDIA, J. 2000. Los minerales en la reproducción bovina. En: X Congreso Venezolano de Zootecnia. UNELLEZ-Guanare, Venezuela. p.184.

GARMENDIA, J. y C.F.CHICCO, 1988. Manejo alimenticio para mejorar la eficiencia reproductiva de bovinos de carne a pastoreo. En: D. Plasse y N. Peña (Eds). IV Cursillo sobre Bovinos de Carne. Universidad Central de Venezuela. Facultad de Ciencias Veterinarias. Maracay, Venezuela. pp.175-213.


Deficiencias minerales.



Figura 1. Lote de un rebaño bovino consumiendo concentrado.

Muchas veces los minerales son ofrecidos en cantidades suficientes para cubrir los requerimientos de los animales, pero se presenta la deficiencia. Esto se debe a interferencias entre diversos factores que hacen al mineral incapaz de ser utilizado por el animal.

Las deficiencias de azufre y fósforo sobre variables ruminales como son la digestión de la fibra y la síntesis de proteína microbiana que a muy corto plazo van a afectar el proceso reproductivo.

Las interferencias minerales son muy importantes y quizás las desconocidas en relación a la nutrición mineral en los trópicos. Estas interferencias ocurren en el suelo, en la planta, en los alimentos y en el animal.

Las interferencias en el suelo más importantes se relacionan con los altos niveles de hierro y aluminio los que interactúan con el fósforo, elemento muy importante en la reproducción. El complejo formado de Fe-Al-(Ca)-P impide la utilización del fósforo del suelo por lo que el contenido de mineral es bajo, generalmente acompañado por altos niveles de hierro. Por otro lado, en suelos alcalinos hay poco movimiento de algunos microelementos excepto el selenio y molibdeno.

Figura 2. Rebaño lechero consumiendo repicado de pasto con concentrado.

Las interferencias minerales en los animales mostradas en el Cuadro 1 son sumamente importantes ya que el exceso de un mineral puede interferir en el metabolismo de otro elemento mineral. Sin embargo, a veces un mineral puede ayudar a la metabolización de otro mineral. El cobre es un constituyente de una enzima denominada Ferroxidasa I, la cual es necesaria para la movilización del hierro hepático. Cuando elementos minerales poseen configuraciones electrónicas similares, generalmente compiten por las proteínas, transportadoras en sangre interfiriendo entre si, como es el caso del hierro, cobre, zinc y cadmio, finalmente hay interacción de tipo molecular. En éste caso, la presencia de dos o más iones forma una molécula con poca o ninguna actividad biológica como es el caso de las uniones de fósforo, aluminio y cobre, azufre y el molibdeno.

En las deficiencias minerales hay descenso de los niveles normales de los elementos en fluidos y tejidos. Inicialmente hay alteraciones metabólicas asociadas a disminución de la capacidad reproductiva del animal. Si la deficiencia es prolongada se presentan signos clínicos asociadas al anestro. Si la deficiencia no se corrige se presentan muertes en el rebaño.

Cuadro 1. Interferencias minerales en el animal.

Bibliografía.

GARMENDIA, J. 2000. Los minerales en la reproducción bovina. En: X Congreso Venezolano de Zootecnia. UNELLEZ-Guanare, Venezuela. pp.182-183.

Salers

Bovinos de Leche – Doble Propósito

La raza Salers proviene de la región del macizo central de Francia, siendo su origen desconocido. Se cree que deriva del Longhorn neolítico, primer tipo doméstico de bovinos de la zona que habrían migrado desde la península ibérica (algunos encuentran una similitud con las razas Retinta y Alentejana).

Figura 1. Toros ejemplares de la raza Salers.

La raza Salers es originaria del Suroeste de Francia en donde el clima es difícil, con características de suelo pobre, con una altura que varía de 750 a 2100 msnm, lo que ha hecho a esta raza sea extremadamente rústica.

La raza Salers fue seleccionada en el pasado por sus aptitudes mixtas: trabajo, leche y carne. Hoy día la Salers es la mejor vaca nodriza por muchas razones:
 
  • Su facilidad de parto.
  • Su producción de leche.
  • Su robustez. 
Esas características hacen de la Salers la campeona de la productividad, con garantía de destetar un ternero con un peso elevado cada año sin alimentación complementaria.

Características físicas.

La capa es de un color rojo caoba uniforme con pelo largo o mediano y con frecuencia ligeramente rizado, pero es posible encontrar animales negros ya que esta raza porta un gen negro, en ocasiones presenta pequeñas manchas blancas, el morro estrecho y las porciones sin pelo del cuerpo son de coloración rosada pero nunca negra y en la selección se tiende a las tonalidades de rojo uniformes y no diferenciadas. La piel es gruesa. La cabeza robusta triangular (vista por delante), y convexa en los machos. El cuello es corto en los toros y largo, y esbelto en las vacas, las patas presentan una buena conformación ósea. Los cuernos son de sección transversal elíptica y se encorvan hacia afuera y hacia adelante en las puntas hacia arriba y hacia atrás. Su color es pardusco en los terneros, pero se va volviendo marfileño en los animales más viejos, aunque existen animales sin cuernos. Los pitones son obscuros. El cuerpo es grande con el pecho profundo, y en vista lateral da la impresión de que las líneas dorsal y ventral son aproximadamente paralelas. Los cuartos traseros se escurren hasta el nacimiento de la cola, pero están bien provistos de musculatura, que llega hasta los jarretes.

Figura 2. Vacas de la raza Salers en sus dos variedades de pelaje rojo caoba y negra en potreros.

La ubre no está bien desarrollada, excepto en las vacas seleccionadas; las pezuñas son duras, el cuerpo poseen recia armazón esquelética.

El tamaño de los animales está condicionado por el grado de alimentación invernal y la calidad de los pastos estivales.

Esta raza puede caminar grandes extensiones de terreno en busca de alimento sobre terrenos difíciles, esto mismo le confiere una gran resistencia al calor, como lo indica su buena adaptación a las zonas cálidas, además su característico pelo rizado crece muy bien en invierno y facilita su resistencia al frío, la raza Salers soporta perfectamente grandes variaciones de temperatura.

Figura 3. Toro y vaca ejemplares de la raza Salers.

Se ha encontrado que los becerros de esta raza tienen mejores ganancias de peso durante la lactancia, esto se debe al mayor contenido de proteína en la leche (3.4%) en relación a otras razas como la Simmental (3.3%) y la Holstein (3.1%). Su producción diaria de leche es alta, alcanzando un promedio de 8.85 lts en comparación con otras razas.

Características funcionales.

Las vacas pueden dar 2700 kg de leche en una lactación, pero la producción de estos animales de doble o triple aptitud debe juzgarse teniendo en cuenta sus evidentes cualidades de cebamiento y producción cárnica. Este animal rústico se utiliza particularmente en las comarcas más difíciles y remotas como bestia de tiro para las operaciones de labranza. Los toros pesan 1100 kg y las vacas 700 kg en promedio.

Figura 4. Vaca y terneras acompañándola en potrero o área de maternidad en sus variedades de pelaje rojo caoba y negra.

Fertilidad

La raza Salers presenta buena fertilidad, fecundidad y longevidad. Las cualidades maternas permiten garantizar la producción de un ternero pesado cada año. El intervalo entre partos es de 365 a 376 días y la gestación dura aproximadamente 280 a 286 días. Lo que permite al criador reducir al máximo los períodos improductivos. Es capaz de vivir hasta más de 10 años. Todas estas virtudes la convierten en una campeona en materia de productividad con número de terneros destetados durante la vida de una vaca. Se ha observado que la raza Salers tiene facilidad al parto ya que las hembras tienen buena amplitud pélvica, los becerros tienen un peso promedio adecuado al nacimiento, 36 kg en hembras y 38,5 kg en machos. Por otra parte, los toros de esta raza son muy fértiles, de hecho cuando vacas de otras razas tienen dificultades para fecundarse se emplean toros Salers para solucionar este problema.

Rusticidad

El carácter rústico de la Salers se ha forjado a lo largo del tiempo, utilizada antiguamente para la producción de animales de ordeño, principal protagonista de la trashumancia. Su pasado y su presente han contribuido a desarrollar sus miembros y sus pies. Gracias a sus pezuñas negras y su excelente aplomo, la Salers puede abordar cualquier terreno, pedregoso o húmedo, sin renguear. Puede soportar largos períodos en establos entramados o sobre losas de entarimado durante el invierno. Además la raza se adapta a condiciones de cría tanto extensiva como intensiva.

Figura 5. Novillos de la raza Salers.

Resistencia al clima.

El color caoba del pelaje y el carácter rústico de la raza le aseguran una excelente resistencia al calor. Por eso la raza ha podido adaptarse a zonas con temperaturas superiores a los 30°C. Pero también es capaz de resistir a inviernos fríos gracias a su pelo largo con temperaturas inferiores de -20°C.

Facilidad de parto.

La mayor ventaja de la raza es su aptitud para el parto fácil (es decir, sin ninguna intervención exterior). Gracias a la ligera inclinación de la pelvis y a una inigualable y excepcional apertura pélvica. Esto vale incluso para los partos de cruces con toros de fuerte desarrollo muscular como por ejemplo raza de carne. Es una vaca muy materna, que vigila y protege a su ternero.

Figura 6. Novillas en sus dos variedades de pelaje color caoba y negra.

Producción lechera.

La Salers puede producir hasta 3000 kg de leche por año. Su leche posee cualidades excepcionales para la elaboración de queso. Las aptitudes lecheras de la raza ahorran al criador la tarea de complementar la alimentación de los terneros, y hacen de la Salers la mejor de las nodrizas entre las vacas lactantes.

Figura 7. Terneras de diferentes edades en sus dos variedades de pelaje, rojo caoba y negra en potreo.

Terneros pesados al destete.

En raza pura, el crecimiento o ganancia media cotidiana de los terneros está entre 1000 y 1100 g/día para los machos y entre 900 y 1000 g/día para las hembras. Estos crecimientos permiten obtener un peso mínimo al destete de 320 kg para los machos y 300 kg para las hembras, sin complementación con alimento concentrado (la leche de la madre es suficiente). En cruce con un toro de raza de carne, el crecimiento medio de los terneros mejora aproximadamente 100 g en comparación con los rendimientos en raza pura.

Síntesis de importancia de la raza Salers.
  1. Puede vivir de forrajes bastos y en condiciones climáticas difíciles.
  2. Es rústica, por lo que se adapta muy bien a diferentes superficies y climas.
  3. Es fértil y prolífica, es la garantía de obtener un ternero por vaca y año.
  4. No conoce las dificultades del parto, incluso en cruzamiento con razas de gran desarrollo muscular.
  5. Posee excepcionales cualidades maternas que permiten el destete de terneros grandes y vigorosos.
  6. Brinda una considerable longevidad así como una interesante precocidad sexual.
  7. Produce canales bastante pesadas y una carne de calidad.
  8. Es muy dócil.
  9. Emplea poca mano de obra.
  10. Necesita menos inversiones.
  11. La precocidad en engorde permite producir canales de añojos de calidad.
Figura 8. Rebaño de terneras Salers en potrero.