domingo, 28 de febrero de 2021

La alimentación en la lechería intensiva sostenible

Todos los seres vivos deben alimentarse para vivir y cumplir con las actividades propias de cada especie. En el caso de las fincas lecheras las vacas requieren “nutrientes” (sustancias que el cuerpo necesita para funcionar) para mantenimiento (funcionamiento de órganos), para actividad física (desplazarse en los potreros), para crecimiento (en animales que no han alcanzado su tamaño adulto), para reproducción (vacas y toros), pero sobre todo para lactancia, que es la función más importante y demandante.

Los nutrientes más importantes son el agua, las proteínas, las fuentes de energía (principalmente carbohidratos de plantas, como el almidón, la celulosa y las hemicelulosas) y los minerales. En las vacas en producción se usan concentrados que contienen carbohidratos más simples (granos como fuentes de almidón y melaza como fuente de azúcares). Las vitaminas también son nutrientes importantes, pero en los rumiantes en pastoreo no son tan relevantes debido a su abundancia en los pastos verdes y a que varias de ellas son “producidas” por los microorganismos presentes en el rumen.

En síntesis, los alimentos contienen nutrientes, que le permiten al hato lechero mantenerse, tener actividad, reproducirse (más terneros), producir leche (para las crías y para la venta) y crecer (más kilogramos por cada animal).

El principal alimento utilizado en la ganadería bovina son las gramíneas para pastoreo (de piso), que el animal cosecha por sí mismo en fresco. Este es sin duda el alimento más barato, y el método de cosecha más efectivo. El segundo alimento que los ganaderos usan (o deberían usar) son los suplementos minerales, incluyendo la sal común. Existen otras plantas forrajeras que se usan mucho menos, como lo son las leguminosas y las arbustivas no leguminosas. Algunos productores almacenan forrajes como heno (conservación por secado) o como ensilado (conservación por fermentación láctica), pero esta práctica es también poco común comparada con el pastoreo de gramíneas.

Los concentrados son alimentos con elevadas concentraciones de nutrientes (en especial proteína y energía) y bajos en fibra. Se formulan a partir de granos (el maíz amarillo es el más utilizado) o sus subproductos (semolina de arroz, subproductos de trigo, harina de soya, destilados de maíz), y otras materias primas abundantes en el país como la harina de coquito de palma y la melaza. Se usan como suplementos en los sistemas lecheros; se tiene la práctica de suplementarlos al momento del ordeño, pero en cantidades limitadas debido a su elevado costo. La recomendación más común es ofrecer un kilogramo de concentrado por cada 3 kg de leche producida por cada vaca.

 

Alimentos, nutrientes y requisitos nutricionales para crecimiento.

Referencia Bibliográfica

PÉREZ, E. 2017. Manual de Manejo: Sistemas intensivos sostenibles de ganadería de leche. Instituto Nacional de Innovación y Transferencia en Tecnología Agropecuaria (INTA). San José, Costa Rica. 54 p.

 

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